domingo, septiembre 24, 2006

Visita a la Cárcel Modelo

Hoy fuimos con Alejo y Tomas a cantar a la cárcel modelo. La idea era visitar varios pisos y cantar un par de canciones en cada uno. Esto como parte de la celebración del día de la Virgen de Las Mercedes, santa patrona de los presos. Toda la semana estuve tratando de anticipar con que me iba a encontrar, que canciones serían las más indicadas, que habría que decir. Obviamente nada me salio, ni remotamente, como había pensado…

El primer choque fue darme cuenta cuan cerca esta la cárcel de mi casa, el recorrido no tardó mas de 20 minutos. Mas cerca que la zona rosa! (a donde no voy nunca tampoco) Lo siguiente fue ver las ropas de los presos colgadas de las ventanas que dan a los patios. Ahí entendí por fin donde estaba y me dio escalofrío! Luego empiezan las puertas una tras de otra, requisa tras requisa, los sellos con tinta invisible, la revisión de la guitarra, etc. Mientras tanto Tatiana, la psicóloga de la cárcel y quien nos invito, nos iba explicando cosas acerca del funcionamiento del penal y de los pisos a los que íbamos a ir. En la ultima puerta una hoja impresa rezaba: “Por favor cierre la puerta al Salir”.

Nos correspondió el pabellón de máxima (o alta no se…) seguridad donde se encuentran guerrilleros, paras, narcotraficantes entre otros. Estos patios, según entendí, son los mejores. Aquí no hay hacinamiento y el aseo y la seguridad parecían bastante aceptables. En el resto de la cárcel la historia es otra, pero ese no es el tema. Como siempre…

La primera estrellada vino con la primera canción. Me toco empezar a mí con la presentación “hola somos tales y venimos a cantar”. A cantar que, por qué y a cuenta de que? Me preguntaba yo y me iba poniendo colorado. Pensaba que no tenía nada que decirles a estas personas y me sentía un poco ridículo y culo también cantando una canción que no tenía porque significar nada para alguien a quien le toco crecer en otro mundo muy distinto del mió. Será que después de todo soy un cantautor de clase media alta, apto, solo para señoritas y jóvenes intelectualoides? … Puede que si. Todo eso pasaba por mi mente… Recordaba los testigos de Jehová que iban a golpear a mi casa y en como yo los despreciaba… Tal cual me veía.

Luego siguieron Alejo y Tomás y entonces me di cuenta de que ellos no sufrían de lo mismo que yo. En ese momento sus canciones me parecieron más que pertinentes y naturales… Tomás canto un porro y una champeta que fueron un éxito! Alejo algo con un ritmo del interior “vuelve pronto libertad…” y me pude dar cuenta que los presos en realidad lo estaban escuchando… Yo no era capaz de abrir los ojos mientras cantaba y no me acuerdo que cante después.

Vamos para el patio, donde esta la cancha de fútbol y el gimnasio, que es en donde “toman el sol” los internos de este pabellón. Los que estaban ahí en ese momento eran en su mayoría de la guerrilla aunque como nos explico Tatiana, ahora que las cosas están mas calmadas -después de un par de muertes- están revueltos casi siempre -o juntos, mejor!- La bulla del otro patio no dejaba escuchar y nos toco salir corriendo a nuestro siguiente destino… Ahí me arriesgue a hablar de cosas un poco mas serias y cante “Queda”. Explique que sabía que no estaba en capacidad de entender lo que estaban viviendo ellos y que esa era simplemente mi visión del país… Lo tomaron muy bien y de alguna forma se rompió el hielo. Alejo y Tomas cantaron también canciones que hablaban del país y cerramos con la champeta de Tomás. El éxito!

La última parada fue en un lugar donde se encuentran presos políticos en su mayoría. Antes de entrar nos dijeron que a estos sí les gustaba la música protesta así que aquí volvimos a cantar, arriesgando un poco mas y la acogida fue estupenda. Como ya nos íbamos pedimos permiso para ver las celdas y hablar con ellos más detenidamente. Compartieron su almuerzo con nosotros que consistía una presa de pollo, arroz, papa y un vaso de uva postobon. Eso si, nos advirtieron que de eso no se veía casi por allá, no fuéramos a creer que era así todos los días. Como que es bien maluca la comida! Le dicen el guimpi. Al salir me impresiono mucho una cartelera donde había fotos de varios líderes de la guerrilla como Francisco Galán y Raúl Reyes compartiendo cartulina con Beckham y Ronaldinho… No se que pensar de esta imagen, sigo masticándola y luego les cuento…

Nos quedamos sin visitar el lugar de reclusión de los enfermos de sida y a un prisionero aislado de las FARC, por falta de tiempo pero nos dejaron entrar al patio de otro pabellón donde el ambiente es un poco más crudo. Mas cercano al drama del hacinamiento y la violencia, o por lo menos eso era lo que se percibía, aunque todo estaba en santa paz! Allí estaba tocando un grupo de música norteña y me acorde de Jonny Cash que le canto mucho tiempo a los presos de Norteamérica sin haber pisado una cárcel y aun así era autentico… Me sigo cuestionando cosas. A quien le hablo, en que idioma y para que? Atravesamos las puertas de salida y antes de la primera veo de nuevo el letrero “Por favor cierre la puerta al Salir”.

Hay muchas cosas más, esto es un borrador de un borrador. Me imagino que esta más chueco que de costumbre todo pero si no escribía de esto hoy luego se me pasaba la sensación.

2 comentarios:

Liliana dijo...

Intensa... esa es la sensación que transmite tu experiencia. Lo mejor de todo, replantearse qué, por qué, para quién. Siempre sirve. Eso te refuerza en lo que haces, o te permite buscar nuevos caminos. Ambas son posibilidades válidas.
Un abrazo, Andrés, y no dejes de ser la persona sensible que eres.

Tomás Betín dijo...

ey, bacano, yo también escribí algo, pero sólo hasta hoy, y creo que compartimos la misma sensación, o algo así, de todos modos fue fuerte, muy fuerte, aunque no sepa en qué sentido.